Colaboración: Extensiones, pestañas postizas y una capa de estereotipos de género

La imagen que la industria audiovisual presenta del género femenino a los espectadores ha sido durante décadas misógina, sesgada y de escaso valor social.

Aunque en la actualidad esta situación ha evolucionado considerablemente tanto en el cine como en la televisión, todavía existen determinados espacios en los que el rol de la mujer está limitado a aspectos muy concretos.

Entre estos formatos, uno de ellos ha experimentado una expansión vertiginosa en la parrilla televisiva: El reality show. Este género que nace a principios de los 90 ha proliferado en las cadenas, plagando su programación de espacios de temática variopinta en los que se trata de recoger y transmitir la realidad (o telerrealidad, más bien).

Ya sean concursos, documentales, el estilo de vida de alguna celebridad o simplemente la convivencia de un grupo de personas, hay un factor que todos ellos tienen en común: la representación de la mujer a través de estereotipos de género. Seguir leyendo “Colaboración: Extensiones, pestañas postizas y una capa de estereotipos de género”

Anuncios

¿Dónde están las directoras españolas?

Ayer, la cuenta de twitter de la Academia de Cine las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España publicó una serie de tweets anunciando el estreno de diversas películas españolas, acompañados del hastag #EstrenosCineEspañol. Si algo llama la atención es que de las seis películas que anunciaron, ninguna estaba dirigida por una mujer.

A partir de estos datos, surgió la curiosidad de saber cuáles eran las cifras que llevamos hasta el momento. Con motivo de la llegada del mes de diciembre, y teniendo en cuenta las películas y documentales publicados hasta la fecha, hemos querido realizar un análisis para comprobar qué papel juegan las directoras españolas. Este fue el resultado:

womenonmovies-4

Seguir leyendo “¿Dónde están las directoras españolas?”

¿Pensaste que era amor? Es violencia.

Durante la historia del cine, hemos asistido al estreno de numerosas películas que tienen un denominador común: el uso de la violencia física, psicológica o verbal por parte de los personajes masculinos hacia las mujeres, quienes, a pesar de esta situación o debido a ella, se enamoran perdidamente de su maltratador. Desde dramas hasta comedias románticas, pasando por los filmes asiáticos de acción o películas de Disney, este factor es tan recurrente que en la mayoría de los casos pasa desapercibido.

Después de analizar la famosa película animada La Bella y la Bestia, son muchos los que han llegado a la conclusión de que la joven princesa no se enamora realmente de su captor, sino que sufre el conocido Síndrome de Estocolmo: Cuando la víctima de un secuestro, violación o retenida contra su voluntad, desarrolla una relación de complicidad y un fuerte vínculo afectivo con quien la ha secuestrado. Otros filmes como Átame de Almodóvar o Buffalo 66 de Vincent Gallo también muestran la relación que deriva de un secuestro a una mujer, llevado a cabo por un hombre.

8086243715_bc14bca575_b
Buffalo 66, by Wolf Gang

Sin embargo, existen dos ejemplos no solo más actuales, sino más preocupantes. Preocupantes porque han causado sensación entre los jóvenes y porque, además, disfrazan el maltrato de algo que muchos considerarían amor. Se trata de la famosísima saga Crepúsculo y de la polémica obra 50 sombras de Grey.

Seguir leyendo “¿Pensaste que era amor? Es violencia.”